Conoce los resultados de la ENSI-4.
Descarga la 4a. Encuesta
Nacional Sobre Inseguridad ENSI - 4
Se advierte algunas veces en los discursos oficiales la tentación de atribuir a los gobiernos panistas un papel histórico fundacional en el advenimiento de la democracia y la vigencia efectiva de los derechos humanos en nuestro país.
Aun el análisis más somero bastaría para refutar tal pretensión. En efecto, no sería posible ubicar en una sola fecha, a saber el 1o de diciembre de 2000, el surgimiento de un país plenamente democrático y con respeto absoluto a los derechos humanos en reemplazo de un país con características opuestas.
Lo que se observa, más bien, es una larga lucha de individuos y sectores sociales, con avances y con retrocesos, con triunfos y con derrotas, por lograr una vida pública democrática y un comportamiento de las autoridades respetuoso de los derechos fundamentales.
Algunos ejemplos ilustrarán que la democracia y la vigencia efectiva de los derechos humanos no fueron un amanecer que haya extinguido como el fiat lux las sombras apenas a partir del primer día del último mes de la pasada centuria.
Se trata de aspiraciones que se van consiguiendo parcialmente y en zigzag sin que sus luminosidades dejen de estar acompañadas por brumas de espesura diversa.
México se transforma día a día. De las mudanzas que experimenta algunas contribuyen a hacerlo un mejor país en tanto otras son desfavorables a tal fin.
Primer ejemplo. El entonces Secretario de Gobernación Santiago Creel aseguró en un discurso alusivo a la libertad de prensa que ahora se ejerce una libertad de expresión que antaño no existía. La aseveración no es correcta ni justa.
Quizá pueda suscribirse que hoy existen menos presiones o mayor tolerancia desde el poder, pero nadie puede negar que aun en los momentos más difíciles hubo medios de comunicación y no pocos periodistas que ejercieron esa libertad sin pedir permiso a nadie a pesar del disgusto que en ciertos gobernantes pudieron suscitar.