Estudio sobre Casinos en México
Con el fin de orientar la discusión sobre la conveniencia de autorizar o no los casinos en México, el ICESI realizó un estudio que examina las ventajas y desventajas de permitir tales casas de juego.
Si los beneficios de los casinos son muy restringidos, sus posibles perjuicios son, en cambio, tan grandes como reales. No hay duda, por ejemplo, de que los casinos constituyen un factor criminógeno a partir del quinto año de su funcionamiento, cuando ya han creado una población dependiente del juego.
Esta población adicta a apostar constituye la fuente principal de los ingresos del casino y para alimentar su vicio malbarata lo que tiene, roba, consigue préstamos que no paga, engaña a familiares y amigos, e incurre en un sinnúmero de delitos grandes y pequeños.
Considerando sólo los crímenes más serios —homicidio, violación, lesiones y todos los tipos de robo—, un reconocido estudioso del problema, Earl Grinols, demuestra que en todos los condados estadounidenses en los que hay casas de juego, del cuarto al sexto año de que entraron en funcionamiento, la criminalidad aumenta en la zona más del 50 por ciento. Hay confirmaciones independientes de que lo mismo ocurre en otros países.







