Estudio
El secuestro en México
cifras oficiales, análisis hemerográfico y testimonios de víctimas
- El ICESI llevó a cabo una investigación sobre el secuestro en México en el último trienio, basada en la información que le fue proporcionada por las procuradurías, la estadística del Sistema Nacional de Seguridad Pública, notas de periódicos de todo el país y relatos del portal No te calles (www.notecalles.org.mx).
- Varias procuradurías se negaron a proporcionar información; algunas no tienen siquiera la correspondiente a 2007; las cifras dadas al ICESI difieren de las reportadas al Sistema Nacional de Seguridad Pública.
- Se asignó una calificación provisional al desempeño de las procuradurías en el combate al secuestro. Dicha calificación no es definitiva. Podría modificarse favorablemente cuando las procuradurías envíen la información completa, o actualicen la que ya nos enviaron.
- Es muy frecuente la intervención de allegados de la víctima en la comisión del delito: choferes, cocineros, albañiles, sirvientas, “amigos” e incluso familiares auxilian a los secuestradores facilitándoles información
- La impunidad de los delitos de secuestro es menor que la de otros delitos: en uno de cada tres casos denunciados se logra la captura de presuntos secuestradores.
En noviembre de 2008, el ICESI emprendió una investigación sobre el delito de secuestro basada en cuatro fuentes: la información que le fue proporcionada por las procuradurías de justicia de las entidades federativas sobre secuestros cometidos de 2007 a 2009; la estadística oficial del Sistema Nacional de Seguridad Pública correspondiente a 2007 y 2008; la hemerográfica, con las notas de 33 periódicos (uno por cada estado y dos del Distrito Federal) de abril a diciembre de 2009, y el de relatos de víctimas en el portal No te calles (www.notecalles.org.mx), de marzo de 2008 a noviembre de 2009. Por su amplitud y diversidad de enfoques, se trata de un estudio sin precedentes.
Cifras oficiales
El ICESI solicitó a todas las procuradurías de justicia del país los datos relativos a la incidencia de secuestros, presuntos secuestradores detenidos y consignados, víctimas liberadas por las autoridades, víctimas mutiladas o asesinadas, pagos de rescates, consignaciones, procesos y sentencias. Para realizar esta investigación, se tuvo que enfrentar varios obstáculos, el mayor de ellos la resistencia de múltiples procuradurías a darnos información. Ante estos vacíos, se utilizaron también las cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
No existen cifras oficiales confiables sobre la incidencia del secuestro en México. Las procuradurías estatales proporcionaron al ICESI datos diferentes de los que reportaron al Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Algunas procuradurías no pudieron proporcionar siquiera información relativa a los secuestros de 2007.
Con la asesoría de un grupo de especialistas del CIDE, de la UAM y de la UNAM, se asignaron calificaciones al desempeño de las procuradurías en la persecución del delito a partir de un modelo matemático basado en categorías y variables de desempeño: incidencia de casos, negociación con los secuestradores, acciones para perseguir el delito y desenlace respecto de la víctima.
Ante la falta de información completa, se evaluó a 19 procuradurías por su actuación en 2007 y a 11 por 2008. San Luis Potosí alcanzó la calificación más alta en ambos años. Tuvieron también un buen desempeño Sonora, Tlaxcala, Baja California Sur, Sinaloa y Nuevo León.
En cuanto a 2009 se evaluó a ocho, de las cuales Baja California Sur, Nuevo León y Sinaloa alcanzaron buena nota.
Querétaro en 2007, Yucatán en 2007 y 2008, y Campeche en 2008 no tuvieron una sola denuncia por secuestro, lo que resulta excepcional en nuestro país.
La calificación al desempeño en el combate al secuestro no es definitiva. Podría modificarse favorablemente cuando las procuradurías envíen la información completa, o actualicen la que ya nos enviaron, sobre las averiguaciones previas iniciadas para el período 2007-2009. Uno de los fines principales de este estudio es evaluar integral y equitativamente los esfuerzos que los gobiernos realizan para perseguir ese delito.
La estadística del Sistema Nacional de Seguridad Pública indica que la mayor incidencia de secuestros en 2008 se presentó en Baja California, con 115 secuestros que representan una tasa de cuatro por cada 100,000 habitantes (115 secuestros). Mayores cantidades pero menores tasas se observaron en el Distrito Federal —139, equivalente a dos por cada 100,000 habitantes— y el Estado de México —136, es decir uno por cada 100,000 habitantes—.
Estudio hemerográfico
Consistió en el análisis de más de 1,200 notas de 33 periódicos, que comprendieron los aspectos siguientes:
Incidencia del delito. La más alta fue la registrada en Chihuahua con una tasa de 3.5 secuestros por cada 100 mil habitantes. Durango tuvo el segundo lugar con 2.6 y Tabasco el tercero con 2.4. Las incidencias más bajas correspondieron a Puebla con 0.09, Veracruz con 0.2 y Chiapas con 0.2.
Actuación de la autoridad. La mejor actuación en cuanto a inculpados por cada plagio la tuvo Querétaro (7.1) que logró inculpar en promedio a más de siete personas por cada secuestro cometido. El peor desempeño en ese rubro correspondió a Chiapas (0.4) cuyo promedio de inculpados no llegó a uno. El mayor promedio por lo que respecta a policías o ex policías detenidos como presuntos responsables correspondió a Aguascalientes (1.4), donde se detuvo en promedio a más de un policía por cada caso de secuestro en el que participaron policías. El menor promedio correspondió a Baja California Sur, Chiapas, Colima, Nayarit, Oaxaca, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas, donde no se detuvo a un solo policía participante. El mejor porcentaje de víctimas liberadas por la autoridad, según el estudio hemerográfico, correspondió a Tlaxcala (100), donde se liberó al total de los secuestrados (3). El peor lo tuvieron Colima y Nayarit (0), donde la autoridad no liberó a una sola víctima.
Violencia en los secuestros. Comprendió los porcentajes de víctimas en cautiverio, mutiladas y/o asesinadas. Correspondieron a Campeche, Guerrero y Durango los índices más altos, y a Baja California Sur, Colima, Puebla, Querétaro, Tamaulipas, Tlaxcala y Yucatán los más bajos: cero.
Estudio de los datos proporcionados en el portal No te calles
Las expresiones anónimas de las víctimas en el portal dan cuenta del miedo y la desconfianza que tienen hacia las autoridades por la corrupción de miembros o exmiembros de algunos cuerpos policiales: la víctima identifica claramente su participación en los secuestros, razón poderosa para evadir la denuncia ante las autoridades. Del análisis de los datos se obtuvieron resultados muy interesantes:
- Hombres y mujeres tienen la misma probabilidad de ser víctimas de secuestro exprés, no así en el plagio, en el que la proporción es de 8 hombres por cada 2 mujeres.
- El 80% de los casos de secuestros exprés tuvieron como víctimas a adultos (26 años en adelante), mientras que en el plagio la mitad de las víctimas eran menores de edad.
- En la mayoría de los casos de secuestro exprés (65%) la duración del cautiverio es de menos de 3 horas, mientras que en el 70% de los casos de plagio dura entre 4 y 10 días.
- Uno de cada dos secuestros exprés se cometieron en taxis.
- La mitad de los secuestros exprés se cometen en horario nocturno —de las seis de la tarde a la media noche—, mientras que el 60% de los plagios se cometen a plena luz del día (entre las seis de la mañana y las seis de la tarde).
- En 12% de los secuestros exprés estuvieron involucrados policías o expolicías.
Algunos hallazgos
Las bandas dedicadas al secuestro en ocasiones se organizan por células basadas en la división de funciones, cuyos integrantes no conocen a los de otras células, lo cual dificulta la acción de la policía. Algunas operan desde las cárceles, con la complicidad o la tolerancia de las autoridades penitenciarias. Es frecuente que después del secuestro los secuestradores amenacen a la víctima o sus familiares con la finalidad de quedar impunes.
Dichas bandas cada vez tienen mayor experiencia, organización, recursos y contactos con policías y otros servidores públicos que colaboran con ellos o los ayudan. Todo esto hace más difícil su persecución.
Es muy frecuente la intervención de allegados de la víctima en la comisión del delito: choferes, cocineros, albañiles, sirvientas, “amigos” e incluso familiares auxilian a los secuestradores facilitándoles información.
Desde el punto de vista de la psicología criminal, el secuestro es muy atractivo para ciertos delincuentes porque les proporciona mayor sensación de poder que otros delitos.
Algunas propuestas
El ICESI considera que las siguientes medidas permitirían combatir el secuestro con mayor eficacia:
- Agilizar la creación de las unidades antisecuestro en todas las entidades federativas, sin perjuicio del alto nivel de calidad que les corresponde.
- Promover la pronta expedición de la Ley General contra el Secuestro.
- Reforzar en todas las procuradurías los mecanismos de denuncia anónima de secuestros.
- Internar siempre a los secuestradores en reclusorios de alta seguridad y limitar estrictamente sus contactos con el exterior.
- Hacer una campaña permanente de publicidad en la que se den a conocer en cada entidad federativa las cifras sobre secuestro, con los comentarios pertinentes, ya que:
- El nivel de impunidad en materia de secuestro no es tan alto como en otros delitos: por lo menos se castiga uno de cada tres secuestros denunciados, y
- Las penas a los secuestradores no son insignificantes, y tienen un alto costo para ellos y sus familias. Los secuestradores potenciales deben saber que no es tan remota la probabilidad de que sean castigados, y que, en su caso, pagarán caro el delito.







